viernes, 11 de febrero de 2011

Ayuda al migrante





Es hora, de poner en práctica la fe, y dejarnos de tanta teología, y tanta habladuría religiosa. No hace falta que vayamos a Veracruz, o que enviemos víveres a remotos lugares ocupando intermediarios, sin que sepamos si la ayuda llegó o no. Es tiempo de amar y trabajar. ¿El mundo se acaba?, ¡No sé!, ¿El infierno es real? ¡No sé!, Solo sé que es tiempo de dar, de abrazar, de amar, de bendecir, de perdonar y de ser perdonado, de buscar el Rostro de Dios, y amarlo con todas las fuerzas, y por sobre todas las cosas. Tiempo de servir a Dios, sirviendo a mi prójimo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario