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sábado, 23 de marzo de 2013

Amigo Querido


Querido amigo: no sé si recuerdes a tu amigo Ya'akov Ben Tzyion , porque hace mucho tiempo que no nos ponemos en comunicación directa. Te mando mis saludos respetuosos y mi mejor deseo que las bendiciones de YHWH sigan fluyendo en tu vida, en la gran responsabilidad que tienes como guía de tu rebaño. Te quiero comentar que en el tiempo que te conocí, aun estaba en la transición de pensar que hacen falta ajustes al Cristianismo con una aproximación mayor a Israel. Hoy, después de muchas horas de estudio y reflexión, sé que esa aproximación es casi imposible por las diferencias filosóficas y teológicas que hay entre ambos. Alguna vez en el remoto pasado, el Cristianismo surgió como rama de la Fe de Abraham. Pero las circunstancias Históricas y Políticas las llevó a un rompimiento más que simplemente conceptual.
Después de algún tiempo de necedad de mi parte, en que traté de unir el agua y el aceite, me di cuenta que esto jamás sucederá hasta que no haya un elemento externo que catalice esa reacción. Ese Catalizador será el Mesías. Y quizá yo no llegue a vivir lo suficiente en este Mundo para verlo.
Mucho tiempo he pasado sin comprometerme en movimientos ni religiones para mantenerme como un cronista de lo que miro y discierno. Pero esto a costa de también mantenerme sin la posibilidad de rendir culto a Dios en un sistema que sienta más afín a mi modo de sentir y de pensar. Es por esa razón que mi identidad se inclina al Judaísmo, no porque lo considere perfecto, sino porque me parece que lo llevo en la sangre, en la mente y en el corazón. Estoy cansado de debates estériles, ya no pretendo hacer que la gente crea como yo creo que debe creer. Y he tomado la decisión de dejar el Cristianismo en forma definitiva.
Dirás ¿y a mí qué? Te escribo estas palabras porque has sido y serás mi amigo y mi hermano. Alguna vez te escribí que me recuerdas a uno de mis hijos. Cuando te escribí estas palabras había un dolor profundo en mi corazón porque mis errores y los de mi hijo nos mantenían distanciados. Quizá por esa razón te cobré mayor estimación que la de una persona que se conoce a través del facebook y con la que se tiene en común el amor a Dios y al prójimo. Pero si no te buscaba con mayor constancia, era porque desde el principio tus convicciones y las mías podrían entrar en conflicto. Hoy simplemente tomé una decisión que quizá me tenga en vida un costo alto, y que quizá requiera de toda la Misericordia que Dios pueda tenerme si estoy en un error. Amo a Jesús (aunque yo le llamo Yehoshua), y sigue siendo mi ejemplo a seguir, pero le he quitado la cubierta que la Cristianidad Constantina le tejió. Aquí es donde nuestras coincidencias se separan.
Te comento mi decisión no porque deba ser importante para ti. Te repito que no deseo ni controversia, ni persuasión de parte tuya o mía. Sino porque siendo tú una persona importante para mí, me parece que debía compartir contigo esta decisión. Por mi parte, mi mano siempre estará extendida y abierta para ti, y para todo aquel la quiera recibir. Y mi voz siempre te llamará: hermano.
Que YHWH siga bendiciendo tu mente, tu corazón y tu boca siga hablando verdad. Y el rostro de YHWH resplandezca delante de ti y te prospere en todo lo bueno que hagas.
Shalom Lehitraot (Paz y hasta luego)
Ya'akov Ben Tzyion